La complacencia de los padres

La complacencia de los padres

En el Nombre de Allah, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allah por habernos guiado al Camino Recto, habernos honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Que Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajerosy Profetas, aquel quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allah le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por orden de Su Señor.

Que las bendiciones y la paz de Allah sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Respetados hermanos y hermanas, la complacencia de Allah se logra a través de la complacencia de los padres y sobre esto trata nuestra Jutbah de hoy:.

Dice Allah en el Sagrado Qurân: Adorad a Allah sin asociar nada con Él y haced el bien a vuestros padres, así como a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, a los vecinos próximos, a los vecinos distantes, al compañero, al viajero y a los esclavos que poseáis. Es cierto que Allah no ama a los engreídos y jactanciosos (Sûrah An-Nisâ [4], âyah 36). En esta âyah, Allah primero nos ordena adorar solo a Él sin asociarle nada ni nadie; después de eso Allah une la honra y el respeto a los padres, enfatizando el rango que ellos tienen ante Allah, especialmente cuando llegan a la vejez, como Allah explica en Su Libro: Tu Señor ha ordenado que sólo Lo adoréis a Él y que hagáis el bien con los padres. Y si a alguno de ellos, o a los dos juntos, les llega la vejez junto a ti, no les digas “uff” ni los rechaces, sino que háblales con buenas palabras. (Sûrah Al Isrâ [17], âyah 23)

Se presentó una persona ante el Profeta (sallAllahu ‘alaihi wa sallam) y preguntó: “¡Oh Mensajero de Allah! Entre la gente, ¿Quién tiene más derecho sobre mí?” El Profeta (sallAllahu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Tu madre”, preguntó: “¿Después de ella, quién?” Dijo (sallAllahu ‘alaihi wa sallam): “Tu madre”, volvió a preguntar: “¿Después de ella, quién?” Volvió a responder el Profeta (sallAllahu ‘alaihi wa sallam): “Tu madre”, preguntó nuevamente: “¿Después de ella, quién?” Dijo Rasûlullâh (sallAllahu ‘alaihi wa sallam): “Tu padre”.

Bujari y Muslim narraron de Asmâ Bint Abû Bakr (radiAllahu ‘anha) que dijo: “Vino a visitarme mi madre siendo ella una persona que no le gusta el Islam. Yo pregunté al Mensajero de Allah: “¡Oh Rasûlullâh! Mi madre viene a visitarme, pero ella no quiere nada con el Islam ¿Cómo debo tratarla?”. El Profeta (sallAllahu ‘alaihi wa sallam) respondió: “Trátala con la mejor conducta”.

Ibn Maÿa y Al Baihaqî narraron de ‘Âishah (radiAllahu ‘anha) que El Profeta (sallAllahu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Cuando entré en el Paraíso escuché a alguien recitando Qurân y pregunté a los ángeles: “¿Quién es el recitador?” Respondieron: “Hârithah Ibn Nu’man (radiAllahu ‘anhu)” y agregaron: “Así son las virtudes… Así son las virtudes…” Porque era una persona que trataba a sus madre con la mejor conducta”.

Muslim narró que siempre que venía a Madinah algún grupo de Yemen, ‘Umar Ibn Al Jattâb (radiAllahu ‘anhu) preguntaba: “¿Acaso Uwais Ibn ‘Amr está entre ustedes?” Hasta que después de un cierto tiempo llegó un grupo entre quienes se encontraba Uwais Ibn ‘Amr. ‘Umar le preguntó: “¿Tú eres Uwais Ibn ‘Amr?” Dijo que sí. ‘Umar (radiAllahu ‘anhu) dijo: “Escuché al Mensajero de Allah (sallAllahu ‘alaihi wa sallam) diciendo: “Llegará a ustedes un grupo de personas de Yemen, entre ellos hay una persona que el mejor de los taba‘în. Su nombre es Uwais Ibn ‘Amr, él tiene lepra y es muy respetuoso con su madre. Si pide a Allah, Él, Altísimo sea, inmediatamente responde su Du‘â. ¡Oh ‘Umar! Si puedes, pídele que haga Istigfâr por ti”. Pide Allah Su perdón para mí” Uwais lo hizo y ‘Umar quedó tranquilo. Todo eso por el buen trato hacia su madre. Después ‘Umar le preguntó hacia donde dirigía, dijo que hacia Kufa, le preguntó: “Si quieres puedo dar aviso a alguien para que te cuide allá” Respondió: “Me gustaría más quedarme con los pobres”.

Baihaqî narró de Ibn ‘Abbâs (radiAllahu ‘anhu) que una vez dijo Rasûlullâh (sallAllahu ‘alaihi wa sallam): “Aquel hijo respetuoso que mira a sus padres con una mirada de misericordia, ciertamente Allah registrará para él, por cada mirada, un Haÿÿ aceptado”. Los sahabah (radiAllahu ‘anhum) que siempre fueron muy ansiosos por las recompensas de Allah, preguntaron: “¡Oh Mensajero de Allah! ¿Si uno mira a sus padres todos los días cien veces, Allah igual va a darle la recompensa por cada mirada?” Respondió el Profeta (sallAllahu ‘alaihi wasallam): Allah es Grande, Puro y Su recompensa no tiene límites”.

Abû Hurairah (radiAllahu ‘anhu) narró que el Profeta (sallAllahu 'alaihi wa sallam) dijo: “¡Que se precipite de narices en el suelo! (¡Que sea humillado! ¡Que sea humillado!) Quien tenga a uno de sus padres o a los dos, siendo ellos ancianos, y no sea benevolente con ellos; no entrará en el Paraíso” (Muslim).

Narró Anas (radiAllahu ‘anhu) que el Mensajero de Allah (sallAllahu 'alaihi wa sallam) dijo: “Aquél que desee tener buen sustento y larga vida, que trate cordialmente a sus parientes”(Bujari y Muslim).

Abû Usaid Mâlik Ibn Rabî‘ah (radiAllahu ‘anhu) dijo: “Estábamos sentados con el Mensajero de Allah (sallAllahu ‘alaihiwa sallam) y se presentó a preguntar un hombre de la tribu Banû Salama: “¡Oh Mensajero de Allah! ¿Hay alguna buena acción que pueda hacer por mis padres luego de su muerte?” Dijo: “¡Sí! Pedir a Allah que los perdone, culminar con las acciones que habían empezado, y respetar y honrar a sus familiares y amigos” (Abû Daud).

Narró Abû Bakrah Nufai’ Ibn Al Hâriz(radiAllahu ‘anhu) que el Mensajero de Allah (sallAllahu 'alaihi wa sallam) preguntó a sus compañeros: “¿Queréis que os informe acerca de los pecados más graves? (Lo repitió tres veces). Dijimos: “Por supuesto que sí ¡Oh Mensajero de Allah!” Dijo: “Atribuir copartícipes a Allah (adorando ídolos); y, desobedecer a los padres y no tratarlos bien” El Mensajero de Allah (sallAllahu 'alaihi wa sallam) estaba recostado, después se incorporó y añadió: “Además lo son también la mentira y el falso testimonio”. No cesó de repetirlas hasta que dijimos: “¡Ojalá no lo hubiera mencionado!” (Al Bujari y Muslim).

‘Abdullâh Ibn Dînâr transmitió que ‘Abdullah Ibn ‘Umar (radiAllahu ‘anhum) dijo: “Me encontré con un beduino en el camino hacia Makkah, lo saludé y le di mi burro para que montase y mi turbante. Dijo Ibn Dînâr: “Le dijimos nosotros: ¡Que Allah te bendiga! Ellos son beduinos y se conforman con poco y tú le diste mucho”. Dijo ‘Abdullah Ibn ‘Umar: “El padre de este hombre era amigo de ‘Umar Ibn Al Jattâb (su padre) (radiAllahu ‘anhu)” (Muslim).

Fue narrado por Baihaqî de Anas (radiAllahu‘anhu) que el Mensajero de Allah (sallAllahu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Si muere uno de los padres o los dos, mientras que el hombre no los respetaba y no los trataba de una manera adecuada, el siempre tendrá que pedir perdón a Allah y siempre tendrá que hacer Du‘â para ellos, hasta que Allah registre su nombre entre los respetuosos”.

Entre las personas piadosas había una persona que besaba los pies de su madre cada día, entonces sus compañeros le dijeron: “¿Acaso no es mucho que tú lo hagas todos los días?” Él respondió: “Yo siempre hequerido estar entre los jardines del Paraíso y cuando escuche que “el Paraíso reposa a los pies de las madres”, me puse constante en esta acción”.

Hermano y hermanas, roguemos a Allah para que nos de la capacidad de entender estas enseñanzas de ponerlas en práctica. Amín.

Wassalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh

Viernes 13 de Mayo de 2011

Ÿumu‘ah, 10 de Ÿumadal-Ajir de 1432