*Di: Creemos en Allah y en lo que se nos ha revelado, en lo que fue revelado a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y a las doce Tribus, y en lo que Moisés, Jesús y los Profetas han recibido de su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él. (CORÁN 3:84)
“Profeta levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré más palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.
Más a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta” (Deuteronomio18:18-19)
En el Sagrado Corán 3:84 leemos que Jesús (p y b) está en una sucesión profética, y en el texto que leemos de la Biblia el Antiguo Testamento (AT) de Deuteronomio(Deut.), 18:18-19
Leemos que Dios levantará a un profeta de en medio de Israel, y ya desde Moisés (p y b) podemos ver a los profetas que Dios fue levantando para predicar el verdadero monoteísmo. Luego vemos que este mismo pasaje es invocado en otro contexto en el libro de Los Hechos de Los Apósteles, donde se sigue hablando de levantar a un profeta, y también de una sucesión profética,Bueno a este profeta que levantaría Dios, se dice que es Jesús ( p y b ). Dice en Hechos que es un pacto que hizo Dios. Si, Dios pactó con la humanidad para dar a conocer su mensaje. Pero lo importante que quiero hablar en esta nota, es ver a Jesús (p y b) como el profeta de Dios.
¿Porqué me parece tan importante hablar sobre este tema?,
Porque el Sagrado Corán así presenta a Jesús (p y b), y es así como Dios lo presenta en la Biblia. En el evangelio de Lucas capítulo 7 en el comienzo de este vemos que Jesús (p y b) hace un milagro de resucitar a una persona, y en el versículo 16, podemos ver que todos tuvieron temor y glorificaron a Dios y dijeron “Un gran profeta se ha levantado entre nosotros”…
Observemos detenidamente este pasaje. Después de la resurrección la gente no glorificó a Jesús ( p y b ) sino a Dios, Allah ( s.w.t.), y vieron a Jesús ( p y b) como un profeta. En el evangelio de Juan capítulo 6 vemos que después de algunos milagros de parte de Allah (s.w.t.), la gente decía así:
“Este es verdaderamente el profeta que ha de venir al mundo”. Sobran pasajes donde leeremos estas cosas de Jesús ( p y b), pero lo más curioso o el gran engaño de esto es que quienes tuvieron el entendimiento oscurecido, asociaban lo profético de Jesús ( p y b), con ser igual a Dios, cuando podemos ver en toda la Biblia que muchos profetas de Dios hicieron milagros, el profeta Mohammad ( p y b ), también fundamentó su vida profética con milagros con la anuencia de Allah (s.w.t.).
Los milagros no glorifican al que los hace sino a Allah (.s.w.t.) porque son para confirmar el mensaje y para confirmar al mensajero.
El ministerio profético de Jesús ( p y b) no difiere del carácter del que cumplieron los profetas del Antiguo Testamento. Siempre, Allah (s.w.t.), habló por medio de los profetas. Pero aquellos que quisieron cambiar la verdad de Allah ( s.w.t.), reconocen que desde la antigüedad Dios habló por medio de voceros o sea profetas, pero equivocan diciendo que ahora habla Dios mismo en la persona de Jesús ( p y b), ahí están adorando al mensajero de Allah (s.w.t.), ahí están haciendo como los idólatras, cambiando la gloria de Dios y poniéndola en quien viene a traer con su mensaje y milagros la gloria de Allah ( s.w.t.).
En todas las dispensaciones el profeta es un mensajero que Allah (s.w.t.), envía a su pueblo para: establecer la verdad y para exhortar a la humanidad en tiempos de apostasía e idolatría volverse a Allah (s.w.t.) al verdadero monoteísmo.
Jesús ( p y b), no difiere de este accionar como profeta, Jesús (p y b) habló el mensaje de Allah (s.w.t.), pero no era Dios.
Ahora en términos generales veamos que es un Profeta en la Biblia:
"el que habla en el nombre de Dios: cf Exo 4:15 ; 7:1
-Dios promete a Israel profetas: Deut. 18:14-22"...
"--el oficio de los profetas era enseñar, recriminar, consolar al pueblo: Isa. 6:8-13: Jer. 1:4-19; "....
"--algunas veces se les mandaba predicar al pueblo con su género de vida: Jer 16:1-21;
Eze. 4:1-5, 17; 12:3; 21:6; Oseas 1:2;
y llevaban a veces un hábito especial: 2 Rey. 1:8; Zac 13:4
(cf Mat.3:4)"
"Los profetas tenían un oficio practico que desempeñar. Era parte de su comisión
mostrarle al pueblo de Dios 'su rebeldía y a la casa de Jacob sus pecados' (ISA
58:1; EZE 22:2; 43:10; MIQ 3:8).
Eran, por lo tanto, pastores y amonestadores del pueblo de Dios. Era su deber
amonestar y reprobar, denunciar los pecados predominantes, conminar al pueblo con el pavor al juicio divino, y llamarlos al arrepentimiento.
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También traían el mensaje de consuelo y perdón. un mensaje de alivio y paz
(ISA 40:1-2)"
Definición de la Palabra Profeta: La palabra profeta deriva del griego προφήτης
(profétes), cuyo significado etimológico es el de "hablar en nombre de", "ser portavoz" de otro.
Ante todo lo expuesto, culminemos la nota, viendo a Jesús (p y b) Isa, en el Sagrado Corán:
«Isa, hijo de María». Así se refiere a Jesús (p y b) en el Sagrado Corán. En la primera mención a Isa.
En el Sagrado Corán leemos:
«Y revelamos a Moisés el Libro y después de él enviamos Mensajeros y concedimos a Jesús, el hijo de María, pruebas evidentes y le fortalecimos con el Espíritu Santo (el ángel Gabriel). ¿Es que cada vez que se os presentaba un Mensajero que no satisfacía vuestros deseos os ensoberbecíais y desmentíais a uno, y a otros los matabais?», (Sura 2-87). El tercer capítulo del Sagrado Corán está dedicado íntegramente a sus abuelos Imran (Joaquín) y, Ana padres de María, bajo el título de La familia de Imran.
El Sagrado Corán se ocupa de la historia de Isa incluso desde antes de su nacimiento, ya que el Islam «coloca» a Jesús ( p y b) en un punto intermedio entre el judaísmo que lo identifica con un falso Mesías y el cristianismo, que lo considera Dios hecho carne.
Si el tercer capítulo del Sagrado Corán describe el nacimiento de María, madre de Jesús ( p y b), como parte del plan divino para preparar la llegada del profeta Isa, el capítulo 19 está dedicado íntegramente a su persona y al nacimiento de Jesús ( p y b): «Se quedó encinta y se retiró con él a un lugar distante... Y los dolores del parto la llevaron junto al tronco de la palmera. Ella dijo: ‘¡Ojala hubiera muerto y se me hubiera olvidado completamente antes de esto’. Pero él por debajo de ella le llamó: ‘¡No te aflijas! Tu Señor ha puesto a tus pies un arroyo. ¡Sacude hacia ti el tronco de la palmera, y ésta hará caer sobre ti dátiles frescos y maduros! ¡Come, pues, bebe y sosiégate! Y si vieras a algún mortal, dile: He hecho voto de silencio al Misericordioso. No hablaré, pues, hoy con hombre alguno’. Volvió con él (Jesús) a su gente llevándolo en brazos, y ellos dijeron: ‘¡María!, seguramente has cometido algo sospechoso. ¡Hermana de Aarón!, tu padre no era un hombre malvado, ni tu madre una ramera’. Ella (María) señaló al niño, pero ellos dijeron: ‘¿Cómo vamos a hablar a uno que aún está en la cuna, a un niño?’ Dijo él: ‘Soy el siervo de Dios: Dios me ha dado la Escritura y me ha hecho profeta. Me ha bendecido donde quiera que me encuentre y me ha ordenado hacer la oración y ofrecer el zakat (caridad o limosna) mientras viva. Que sea bondadoso con mi madre. No me ha hecho arrogante ni desgraciado. La paz sea conmigo el día que nací, el día que muera y el día en que sea resucitado a la vida’». (19:22 21)
El fragmento anterior es esencial para comprender el distanciamiento entre Islam y cristianismo. Para nosotros los musulmanes Jesús (p y b ) nunca se autodenominó hijo de Dios, ni mucho menos Dios encarnado. Dice el Corán en la sura de María: «Dijeron: ‘El Misericordioso ha adoptado un Hijo’. Ciertamente, habéis proferido una terrible blasfemia. Los cielos casi se desgarren por ello, la tierra se abra y las montañas caigan demolidas, porque ellos han atribuido al Misericordioso un hijo. No procede que el Misericordioso tenga un hijo y no hay nadie en los cielos ni en la tierra que no venga al Misericordioso sino como Su siervo». (19:88 91.)
Daniel Abd Allah Alaniz













